here your ads CONTACT: 829-984-3536

Para narrar un duelo hay que velar antes un cadáver




En uno de esos debates sobre la ficción y la realidad en los que perdemos tanto tiempo defendiendo obviedades, un escritor me dijo que no hay ninguna experiencia que no se pueda fingir. En la literatura, sostenía, te puedes hacer pasar por lo que quieras y, si lo cuentas con talento, colará. Respondí que podía colar para una mayoría de neófitos, pero que no podría engañar a quienes conocían la experiencia. Por ejemplo: Enric Marco, como narraba Javier Cercas en El impostor, pudo estafar a millones de personas haciéndose pasar por un superviviente de Mauthausen, pero no pudo sostener la mentira mucho tiempo frente a los supervivientes de Mauthausen. En todo relato hay marcas intangibles que delatan al mentiroso: aunque no adivines por qué, si has vivido algo y lees una historia sobre tu misma experiencia, sabes si el narrador es un testigo o un cuentista.

Seguir leyendo.



INFORMACION COMPLETA AQUI



here

Noticias: Para narrar un duelo hay que velar antes un cadáver - Para narrar un duelo hay que velar antes un cadáver
Comentarios